“Despúes de terminar la Maestria en Humanidades del CPH, ha cambiado mucho mi vida y la forma de ver la realidad.
Lo anterior se ha manifestado en distintas formas, cada una de ellas tiene que ver con lo visto a lo largo de los 2 años de las clases de la maestría y un año de la elaboración de la Tesis.
Por el lado de la filosofía, he conocido mucho más al hombre. El realizar la tesis "La influencia de la ilusión en la donación personal por medio de los actos del amor" me ayudó a profundizar en las raíces antropológicas del hombre; en la forma en que se puede dar y darse a los demás; como puede ilusionarse con el proyecto de vida del prójimo, etc.
Si pasamos al terreno de las artes, cambiaron totalmente mis gustos estéticos. No me conformé con estudiar y admirar el arte a lo largo de los siglos, sino a realizar obras por mi propia mano. Me dicía a mi mismo en las clases: "Lo que nos presentan es precioso, ¿Tú no podrás hacer algo?" Y tomé la resolución de aprender a dibujar y luego pintar al óleo. Sabía que me iba a costar mucho trabajo -porque nunca había pintado- pero a base de constancia, vamos dando algunos pasos. Lo anterior también me ha servido para seguir estudiando a las grandes Maestros de las artes.
En cuanto a los gustos literarios, las maestras de Literatura nos descubireron un horizonte inmenso sobre el arte de las letras. Antes de la maestría leía un poco, pero ahora es un hábito constante y arraigado en mi vida. También ayudó mucho una sugerencia del primer asesor de tesis, el Dr. Jorge Morán:
"A diario tienes que leer dos horas para poder hacer tu Tesis". Con un trabajo profesional exigente, parecería que uno no tiene tiempo para esto; pero apretando el horario, dejando de ver la T.V, no perdiendo el tiempo en internet, y - cosa muy importante - siempre trayendo consigo un libro, es posible.
También cambiaron mis gustos musicales. Ahora oigo con gusto la música clásica, cosa que antes no soportaba, porque no la entendía. Realmente es un deleite el saber apreciar a los clásicos y sos obras magistrales.
Por último, la mestría hasta me ha servido hasta para ganar dinero. Desde que acabé, me han hablado de muchos lugares para dar conferencias sobre el tema del hombre y su actuar.
Agradezco a todos los profesores y compañeros del CPH, porque estos tres años realmente me han cambiado la vida. Ahora estoy disfrutando y paladeando los frutos de ese esfuerzo” .